1.2.3. Toxicidad del flúor

17 Apr
  • Intoxicación aguda.

Son muy raros los casos de intoxicación aguda y los únicos descritos se han relacionado con la adición accidental de cantidades excesivas al agua potable en plantas de fluorización o la ingestión masiva casual.

La toxicidad de las pastas de dientes convencionales es muy baja. La concentración estándar es de 0.1% de flúor y de 0.05% en las pastas infantiles.

  • Intoxicación crónica.

La intoxicación crónica es mucho más frecuente.

Actualmente se cree que la toxicidad crónica puede llegar a involucrar otras funciones orgánicas como la función renal, muscular y nerviosa aunque ninguno de los   estudios epidemiológicos   realizados  han  encontrado evidencia alguna que sustente esta hipótesis.

La fluorosis esquelética o incapacitante se caracteriza por una excesiva mineralización de los huesos, calcificación de tendones y ligamentos y formación de exóstosis; se ha observado únicamente en  trabajadores en contacto directo con espatoflúor y en zonas con aguas de consumo público con niveles de concentración de flúor de más de 20 mg/l.

También una fluorosis puede agravar una enfermedad renal preexistente y agregar otros procesos  metabólicos del organismo.

1.2.2. Vías de administración del flúor

17 Apr

Existe una amplia variedad de métodos que utilizan el flúor como método para la prevención de la caries dental, los cuales pueden llegar a la estructura dentaria a través de 2 vías:

  • Vía sistémica.

El flúor es ingerido a través del torrente circulatorio depositándose fundamentalmente a nivel óseo, y en menor medida en los dientes. El máximo beneficio de este aporte se obtiene en el período pre-eruptivo, tanto en la fase de mineralización como en la de posmineralización. La administración por vía sistémica de fluoruros supone el aporte de dosis continuadas y bajas del mismo, siendo por tanto los riesgos de toxicidad prácticamente inexistentes.

Se puede administrar de varias formas:

–  Fluorización de las aguas de consumo público (la concentración óptima en climas templados se sitúa en 1mg de flúor por litro).

–  Fluorización de los alimentos, como sal, leche, harina o cereales

–  Suplementos dietéticos fluorados.Pueden  administrarse como gotas, tabletas y preparaciones vitamínicas.

  • Vía Tópica.

Supone la aplicación directa del flúor sobre la superficie del diente, por lo que su uso es poseruptivo, pudiendo iniciarse a los 6 meses de edad y continuarse durante toda la vida. Su máxima utilidad se centraría en los períodos de mayor susceptibilidad a la caries (infancia y primera adolescencia), o en adultos con elevada actividad de caries.

La primera técnica de fluoruro tópico que demostró eficacia implico el uso de una solución neutra de fluoruro de sodio al 2 %.

Los métodos más recomendados para usar el fluoruro en la práctica dental son las aplicaciones locales de solución o gel, y el empleo hogareño de pasta dental, tabletas o enjuagues bucales. Se puede sugerir el uso de dentríficos fluorados a todos los pacientes, pero es preciso decidir cuál de los otros métodos va a seleccionarse para cada persona. Un factor obvio que afecta esta decisión es la edad del paciente y la concentración de flúor en el suministro de agua local; pero otro peligro a considerar, es el grado de peligro que representa la caries en el niño y en el adulto. En este sentido se pueden clasificar a los pacientes de “riesgo alto”, que es aquel con un elevado índice de caries, o con un padecimiento médico o antecedentes de fiebre reumático, que pudiera complicarse por una bacteriemia resultante de una infección o con una subnormalidad mental que impida un óptimo cuidado dental; o de “riesgo bajo”, que son aquellos pacientes con un reducido índice carioso y sin algún estado médico que complique su situación.

Se puede administrar como:

–  Topicaciones

–  Enjuagatorios

–  Geles fluorados

–  Cremas dentales fluoradas

 

1.2.1. Mecanismos de acción del flúor en el diente

17 Apr

La incorporación del flúor al esmalte se hace de manera diferente según la fase de desarrollo en que se encuentre:

  • En el diente en formación o preeruptiva, con la precipitación de una apatita fluorosustituida durante el depósito mineral sobre la matriz de esmalte.

Durante el período de formación del diente, la incorporación del flúor se hace fundamentalmente a través de la pulpa dentaria, que contiene vasos sanguíneos. Es decir, el flúor ingerido vía sistémica llega a través de la sangre a la pulpa de un diente en formación, donde la célula formadora de esmalte, el ameloblasto, está sintetizando una matriz proteica que posteriormente se calcifica. Si por esta vía se ingieren altas concentraciones de flúor, éste, interfiere el metabolismo del ameloblasto y forma un esmalte defectuoso que es lo que conocemos como “fluorosis dental”.

  • En el diente formado y erupcionado, en la reacción del esmalte ya formado con el fluoruro presente en los líquidos que bañan las superficies dentarias.

El flúor se incorpora principalmente desde el medio bucal a la superficie del esmalte de los dientes ya erupcionados. Se da por contacto del flúor con la superficie externa del esmalte. Se considera que el flúor se incorpora más fácilmente cuando el diente está sufriendo un proceso de desmineralización y caries dental. De esta forma actúan las pastas de dientes fluoradas, enjuagues, geles fluorados, etc.

La presencia de flúor próximo a la superficie del diente reduce la solubilidad del mismo, dándole mayor dureza, y haciéndolo más resistente a la acción de los ácidos y por tanto al inicio de la caries.

Sobre las bacterias cariogénicas, el flúor actúa inhibiendo su metabolismo y su adhesión y agregación a la placa dental.

  • En el momento de la erupción, el esmalte no está completamente calcificado y sufre un periodo poseruptivo de más o menos 2 años de duración, durante el cual continua su calcificación. En este periodo de maduración dental, se presenta una continua acumulación de flúor en las porciones más superficiales de los dientes.  La mayoría de la incorporación de flúor al esmalte se produce durante el periodo preeruptivo de formación del esmalte y el periodo poseruptivo de su maduración.

1.2. El flúor

17 Apr

El flúor es un elemento químico del grupo de los halógenos y de peso atómico 19 que en estado puro tiene el aspecto de un gas débilmente amarillo. Su principal característica es su gran electronegatividad que lo predispone a combinarse con otros elementos y es muy difícil encontrarlo puro en la naturaleza. Su solubilidad en el agua es muy alta y la forma combinada que más se encuentra en la naturaleza es el fluoruro cálcico o fluorita.

La principal vía de incorporación del flúor en el organismo humano es la digestiva. Se absorbe rápidamente en la mucosa del intestino delgado y del estómago por un simple fenómeno de difusión. El flúor contenido en el agua potable se absorbe casi totalmente (95-97%) y en menor proporción el unido a los alimentos. En el caso de las leches fluoradas, la absorción de flúor no supera el 60 por ciento.

Una vez absorbido, el flúor pasa a la sangre y difunde a los tejidos, fijándose específicamente en los tejidos calcificados por los que tiene gran afinidad, como son los huesos y los dientes. Se excreta fundamentalmente por la orina.

En la embarazada, la concentración de flúor en el cordón umbilical corresponde al 75% de la concentración en la sangre materna. En la leche materna las concentraciones de flúor son muy poco importantes.

Fluorosis dental

17 Apr

1.1 Introducción

El uso generalizado del flúor ha sido un factor importante en la disminución de la prevalencia y severidad de la caries dental. Cuando se usa apropiadamente, el flúor es seguro y efectivo en la prevención y control de la caries dental. Sin embargo su uso indiscriminado y excesivo puede dañar la salud, causando intoxicación y fluorosis dental entre otras afecciones.

Debido a la diaria exposición a diversas fuentes y cantidades variables de flúor para reducir el riesgo de caries dental en todas las edades de nuestra población, es necesario retomar las recomendaciones sobre su uso y llegar con ellas a los proveedores de la atención en salud y a la comunidad en general, a sabiendas de que el flúor es un producto tanto de aplicación profesional como de consumo masivo, con el fin de utilizarlo de la manera más eficiente y con el menor riesgo posible.

La fluorosis dental, también conocida como hipoplasia adamantina causada por flúor o esmalte moteado, es una hipomineralización del esmalte del diente producida por una ingestión crónica de cantidades excesivas de fluoruro durante el período de formación de los dientes, esta patología que tiene un comportamiento epidemiológico con características endémicas, generalmente se diagnóstica cuando ya no hay remedio y la prevención se debe hacer en la primera infancia.

La apropiación del  conocimiento de los riesgos del uso indiscriminado del flúor y su efecto en los dientes en formación, por parte del personal de la salud, de los padres, cuidadores y de toda la población en general permite prevenir la aparición de la fluorosis dental e intervenir conductas inapropiadas con respecto a su consumo.

Promoción de la salud

22 Feb

 

Educación en salud oral para padres y cuidadores

 

Circular 034 de 2010

22 Feb

El Ministerio de la Protección Social con el fin de ………….

 

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Resolución 412 de 2000

7 Feb

La resolución tatata es por la cual atatat

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Aprender a prevenir

7 Feb

Prevenir es importante porque…

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7 Feb

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